¿Hasta dónde compensa seguir restringiendo la información de un sitio web?

Recientemente tuve la oportunidad de discutir con la propietaria de una agencia inmobiliaria las posibilidades de actualizar su sitio web, realizado por mí hace unos pocos años y que actualmente contiene información estática sobre servicios y trabajos realizados. Algo muy sencillo y al estilo de una tarjeta visita. La conversación giraba en torno a los pros y contras de volcar más información comercial en el sitio web de los locales comerciales en cartera. La empresa cuenta con una larga trayectoria y el favor de clientes, que confían en los servicios de la inmobiliaria para gestionar la venta o el alquiler de los locales. No obstante, los planteamientos que uno pueda tener en la cabeza, chocan con una realidad enrevesada a la hora de aplicar soluciones al sitio web.

Ejemplo de sitio web portal inmobiliaria

Nos hemos acostumbrado demasiado a la facilidad de obtener información

Como consumidores y ciudadanos, estamos acostumbrados a abrir libremente “grifos” de donde fluye la información que deseamos. Usamos internet para obtener la información de manera rápida y eficaz gracias a Google. Contamos con que la información está ahí puesta a nuestra disposición, otorgándonos una sensación de control y confianza. ¿Pero es esto siempre posible? En el caso de la inmobiliaria existe en el sector un intrusismo brutal, que se junta con prácticas deshonestas por parte de la competencia. En otras ocasiones, existen condicionantes empresariales o personales que no permiten distribuir la oferta.

Mostrar la información públicamente en la web no es tan posible o recomendable como podría uno pensar.

Mostrar la información públicamente en la web de los locales disponibles no es tan recomendable como podría uno pensar. Es información sensible que no es posible publicar alegremente sin riesgo a perder una ventaja competitiva (que puede ser la única). Que técnicamente sea posible no implica que pueda hacerse sin riesgo de menoscabar la práctica habitual del negocio.

Con todo, también existe un alto riesgo en no hacerlo. Perderemos visibilidad a un público nuevo, relevancia y capacidad de mostrar información de la forma en la que hoy se desea consumir: Rápida y libremente. ¿Es sólo la web para negocios nuevos o disruptivos? ¿Hasta dónde compensa restringir la información que maneja un negocio sin que conlleve pérdidas?.

Sitios web con áreas privadas: una solución intermedia que no siempre funciona

Cada vez son más numerosos los sitios web que ofrecen áreas privadas y/o exclusivas para clientes y suscriptores (membership sites). Su finalidad es ofrecer un contenido especial o de pago, a sólo los usuarios que tengan un acceso autorizado. Estos sitios web contienen la capacidad de poder aportar contenido en la parte “pública” de la web, como lo haría cualquier página, y al mismo tiempo ofrecer áreas privadas donde el contenido esté protegido y no se indexe por los buscadores. Existen programas muy bien construidos alrededor de este concepto. En el mundo WordPress son muy conocidos los complementos como Restrict Content Pro o Customer Area, que permiten gestionar áreas privadas de usuarios con o sin pagos recurrentes.

Restrict Content Pro Screenshot Login

Estas soluciones permiten sitios web que sean muy bien indexados por su contenido público y al mismo tiempo, permiten proteger el contenido. En ocasiones no es necesario contar con herramientas tan potentes para gestionar el acceso. Para casos sencillos existe la posibilidad de proteger por contraseña los enlaces o recurrir a servicios como Google Drive, donde tenemos el control de asegurar quién puede y quién no puede visualizar el contenido.

Una consideración adicional es que estas soluciones están bien para cuando identificamos a un cliente con certeza, pero no tanto para cuando no sepamos quién está detrás. En el caso de la inmobiliaria, contar con una red de intermediarios o clientes de confianza es compatible con esta solución, pero no así distribuir libremente el acceso.

Como norma general es mejor ser más público que privado

O dicho con más brevedad: hay mucho más que ganar que perder publicando abiertamente. Y esto es así porque es una locura pensar en ponerle puertas al campo de internet. En la mayoría de negocios que comercian con información, hay que pensar en aportar un valor diferenciado y útil al cliente. Y eso cuesta mucho trabajo. A estas alturas no hay sector que no haya sentido los efectos de la distribución abierta de la información. Aquellas actividades que no sean capaz de aportar un valor, tenderán a desaparecer. Crudo pero real.

Aquellas actividades que no sean capaz de aportar un valor, tenderán a desaparecer.

Es muy posible que tener un perfil más público de la información sea de provecho para la competencia, pero esto será en un momento puntual. Nadie puede mantener una posición de ventaja mucho tiempo siendo una simple copia. Otra cosa es que la copia sea mejor que el original. Mi recomendación habitual es publica bien y mucho, siendo útil a tu público objetivo. En la web es esencial concentrarse en aportar y no tanto en recortar.