El diseño web es como montar un mueble de IKEA y otras leyendas urbanas

Montar un mueble de IKEA puede ser una cosa tan fácil como apretar dos tornillos o pelearse con un plano incomprensible de decenas de piezas. Por supuesto todo depende de la pericia que tengas para montar muebles y lo que te quieras involucrar. Normalmente si le pones ganas, paciencia y haces caso al manual suele tener un final satisfactorio. A fin de cuentas, se trata de montar un mueble y no el motor de tu coche. Cuento esto porque en el sector del diseño web hay personas que quieren que veas a tu página web más como un simple mueble que como un motor para tu negocio o actividad. Pretenden ponerte el manual delante y contarte que es sólo cuestión de seguir las instrucciones. Las frases son del tipo “haga una página web usted mismo”, “no dependa de ningún diseñador web” y “aprenda a diseñar su página web como nuestro tutorial de 50 horas”. Yo también tengo una frase “diseñar y programar páginas web es difícil”. No es tan estupenda como las anteriores, pero voy a ofrecer mis argumentos.

Todo el mundo puede diseñar y programar una web

En primer lugar por mucho que me quiera poner estupendo, diseñar y programar una web no es una tarea reservada para unos pocos. Con paciencia y práctica puedes aprender a realizar buenos diseños. De hecho, la facilidad de publicación y la accesibilidad de las herramientas son las claves, entre otras, del éxito de la web. La dificultad de diseñar una web hoy está en la diversidad de factores que tienes que manejar. No está en las herramientas ni en el método. La web se ha vuelto un entorno extremadamente competitivo donde cada vez es más complicado destacar. Entre otras cosas, necesitas velocidad de adaptación, creación continua de contenido y una estrategia bien establecida en función de tu público objetivo. Tener en cuenta este tipo de factores también es diseño de páginas web.

En diseño web existen tareas muy importantes que no tienen nada que ver con la estética ni con las herramientas a usar

Como comentaba todo el mundo puede aprender a diseñar una web. Lo que debería tener en cuenta es que tiene por delante un largo camino de aprendizaje de cientos o miles de horas. Dedicación y práctica son necesarias para alcanzar cierta pericia en un trabajo de estas características. Hay que comenzar con una base sólida de conocimiento en tecnologías como HTML, CSS y HTTP, para después avanzar en programación con lenguajes como JavaScript y PHP. Es posible que existan atajos a este conocimiento pero a medio y largo plazo no irás muy lejos. Repito que aprender diseño y programación web está al alcance de cualquiera, pero siempre añadiendo, que se lo quiera tomar en serio dedicándole mucho tiempo y esfuerzo.

¿Realmente te compensa dedicarte a mantener tu propia web?

En un mundo cada vez más especializado resulta difícil mantener un buen nivel técnico en muchas competencias. Las tecnologías relacionadas con la web avanzan a un ritmo extraordinariamente rápido y son muchos los factores que tienes que manejar en un sitio web (creación del sitio web, actualización, mejoras, etc). Es por ello que cuesta creer que en muchas ocasiones, si no eres un profesional, se justifique la necesidad de mantener tu propio proyecto web. El propietario de un sitio web debería concentrarse en las tareas que mejor saber hacer y que le proporcionan ingresos a su actividad.

El propietario de un sitio web debería darle prioridad a las tareas que mejor sabe hacer y que le proporcionan ingresos

La ventaja de contar con un buen profesional es principalmente la responsabilidad. Un buen profesional de la web asumirá sus errores en el caso de que existan. Deberá proporcionar la mejor solución técnica a tu caso particular, sin excederse ni limitarse. No se trata de que te olvides de que como funciona tu web. Se trata de dejar trabajar al profesional y que uno se dedique a lo que verdad es productivo.

Por ejemplo es posible que si me intereso en aprender mecánica del automóvil, fuera capaz de hacer cosas que ahora mismo no hago en mi vehículo. La cuestión es que prefiero llevarlo al taller de confianza y dedicar mi tiempo a mi profesión. Además hay que plantearlo desde el punto de vista más práctico. Si lo hago yo y rompo algo. Es mi problema. Si lo rompe el mecánico, tendrá que poner la solución.

El tiempo es dinero y es muy posible que el tiempo que dedicas a solucionar un simple problema de tu web, puede ser dedicado a conseguir más clientes o a producir contenido para tu propia web. Un concepto muy erróneo es la del precio de una página web. Pocas cosas resultan más una inversión que tu presencia en la web. Es imagen, información y capacidad comercial las 24 horas del día, los 365 días del año. Sé más empresario y menos un trabajador encabezonado en querer llegar a todo.

El diseñador web como un aliado y no como un simple proveedor

Muchas personas han tenido malas experiencias con diseñadores web. Mala comunicación, poca atención y precios altos, son las quejas más habituales relacionadas con los diseñadores web. Quizás uno de los motivos por los que muchas personas deciden prescindir del perfil del “webmaster” esté relacionado con malas experiencias o que sigan el consejo de otras personas que las han tenido. En todos los sectores hay malos profesionales (y también malos clientes), pero eso no debería justificar perseguir la supresión del perfil de encargado web dentro de una empresa, por pequeña que sea.

El trabajo continuo y combinado entre el profesional de la web y el propietario es el que más rendimiento suele obtener a largo plazo

Un buen profesional de la web suele estar al día de las tendencias de la tecnología y todo lo relacionado con el diseño web. Acumula experiencia y tiene una visión complementaria a la del propietario del sitio web. Juntos pueden desarrollar una solución perfecta para las necesidades específicas de una empresa o actividad. Hay que sacarle partido a esta combinación para estar al día y al mismo tiempo, estar preparado para los cambios que se vayan produciendo. Así que es importante encontrar a un profesional de la web que se integre bien en la forma de trabajar que tengas. Intenta aprender de esa persona y al mismo tiempo que el diseñador aprenda de tu sector. Nadie obtiene soluciones ideales a la primera oportunidad. Los mejores trabajos surgen después de muchos fracasos y de continuas mejoras.

Conseguir una página web productiva es algo más que un diseño

Mucha gente consigue una página web, por decirlo de alguna forma, “resultona”. Instalan una plantilla, la ordenan, suben el contenido apropiado, se pelean con la configuración, rellenan las opciones oportunas con sus datos y a funcionar. Las plantillas de WordPress son el mejor ejemplo de que una web, es fácil si sólo necesitas una página web. Pero la realidad es que el verdadero proyecto web comienza cuando acabas de inaugurar tu web.

Deberás actualizar y aportar nuevo contenido, asegurarte de que existe una optimización para los buscadores, promocionarlo, hacer un seguimiento del rendimiento de la web y así un largo etcétera de tareas. Suponiendo que tu página web cumpla los mínimos esperados como son el diseño, la velocidad de carga y la adaptación del contenido a móviles, el trabajo de una web es continuo y que requerirá una intervención continua por parte del propietario. Siempre recomiendo que un propietario de un sitio web se centre en estas tareas y que deje la parte de diseño y desarrollo a un profesional de la web.

Por si no ha quedado claro, esto es un texto en defensa del profesional web

Soy consciente de que la mayoría de cuestiones expuestas anteriormente no son nuevas. Son repetidas una y otra vez por las empresas y profesionales del diseño web. Lo que quiero dejar claro es que hacen falta más “webmasters” en las empresas sin importar su tamaño. Valoro mucho a las personas que lanzan cursos y formaciones para facilitarle la vida a la gente que quiere aprender tecnologías relacionadas con la web. La cuestión es si muchas de esas personas que siguen esas formaciones harían mejor en buscar a un profesional de la web para lanzar conjuntamente su actividad. Esto siempre que no se quieran dedicar al diseño web como indicaba al principio.

Hacen falta más profesionales de la web en las empresas sin importar su tamaño

El trabajo en la web es cada vez más profesional y va más allá de aprender unas pocas cosas que te ofrezcan una falsa sensación de conocimiento. Si tu trabajo o competencia profesional no está relacionada con el diseño y programación web, te recomiendo centrar los esfuerzos en la promoción y creación de contenido. Subcontrata y externaliza todo lo demás para ser más productivo. Aprende todo lo que puedas, pero no dejes de ser la mejor versión de ti mismo en tu ámbito profesional.