La burbuja del community manager

Sin pasar por un tribunal eclesiástico ni previa beatificación, algunos le han querido dar a internet la capacidad de obrar milagros: en vez de panes y peces, el supuesto milagro trata de la multiplicación de los perfiles profesionales que ofrecen las nuevas tecnologías. Y no cabe duda de que el más cacareado, es el de community manager. El perfil ya de por sí, cumple a la perfección con los indispensables requisitos: está en inglés, atribuciones poco claras, titulación indefinida (todo entra) o el clásico “está de moda o mi competencia lo tiene”. Esto en muchas ocasiones produce un puesto furtivo y de difícil integración con el resto de la empresa. Sin duda, ideal para un becario o colaborador de escasa remuneración.

¿Qué es exactamente un community manager?

Intentaré acertar a la primera. Un community manager (CM) es la persona encargada de gestionar la presencia y las comunicaciones en los medios digitales de una organización (o marca). Esto dicho a bocajarro, suena muy amplio, pero en la práctica se dedica al día a día de la ejecución de una estrategia de marketing en los medios sociales relacionados con internet (community). De esta definición se pueden extraer varias cosas:

 

 

  • El CM se dedica a ejecutar una estrategia. Lo que quiere decir que debe existir una y que su labor es llevarla a efecto.
  • Un medio social puede ser desde una red social (por ejemplo, twitter), hasta una página web (comentarios en entradas, formularios) o un buzón de correo electrónico. Lo que se traduce en cualquier medio desde el que nuestra organización puede comunicar en internet.
  • Si es un manager está dentro de la organización de la empresa (marketing, comunicación o personal).

 

 

La labor del community manager en la práctica

Expuesta la teoría, llega el momento de afrontar la práctica. Ante la habitual carencia de un plan de marketing específico para internet y la profusión de escenarios donde encaja el perfil, el CM termina por realizar:

  • Actualiza el contenido en redes sociales con lo que va saliendo o se le ocurre a discreción. Aquí cada uno con su talento y posibilidades.
  • Responde (como puede o le dejan) a las posibles incidencias que se producen en los medios digitales.
  • Está alerta de lo que pasa con la empresa o marca en los medios digitales

 

El perfil del puesto y sus responsabilidades.

Hay que afrontar que más pronto que temprano muchas organizaciones necesitarán incorporar en sus estrategias de comunicación, profesionales que entiendan el mundo digital. Voy a dar mi opinión del perfil ideal para un puesto de CM como el descrito, para un empresa pequeña o mediana (que son la mayoría de este país).

 

  • Capacidad de pensar en términos de marketing. En última instancia se trata de situar a la organización en un mercado. (si alguien no está de acuerdo con esto, me encantará saber los motivos). Esto incluye la capacidad de medir las acciones realizadas, para informar de su actividad.
  • Habilidad para la comunicación. Sin ser el reportero más dicharachero, hay que tener sin duda una afilada capacidad de conectar con la audiencia, que se demuestra  fundamental en los nuevos medios.
  • Cierta soltura con herramientas informáticas, más allá de ser usuario avanzado. Se trata de alguien que es capaz de defenderse a la hora de crear y actualizar contenido en una web (html y css serían un básico). Habilidades con programas de diseño también son importantes (photoshop, illustrator). Si tiene conocimientos de programación básica (php, javascript)  le puede facilitar mucho la existencia.
  • Curiosidad y creatividad. Estas dos habilidades de por sí, le pueden mantener en el puesto mientras aprende puntos anteriores.

 

Puede parecer que son capacidades dispares pero estoy convencido de que el puesto lo requiere, si uno desea crearse un trabajo. Las pymes no pueden mantener equipos multidisciplinares en nómina. Pueden derivar a profesionales externos ciertos trabajos y el CM serviría de puente entre las partes.

¿Cuándo estallará la burbuja?

La burbuja de estos puestos estallará en cuanto quede claro,  que no hay rendimiento en los términos en los que se pretende que lo sea. La urgencia y precipitación por cubrir estos puestos, sin una estrategia definida, conducirá a idéntico apresuramiento en su eliminación.

Una recomendación para evitar el estallido es definir muy bien el puesto y las responsabilidades, trabajando sobre un plan de marketing global y asignando recursos a esta competencia. El apoyo incondicional de la gerencia y el resto de la empresa es esencial para construir una presencia duradera en los medios digitales.

 

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