Buenas prácticas y algún buen consejo para que tu empresa esté en redes sociales

En mi trabajo diario cada vez me siento más despegado del contenido en redes sociales. El motivo no lo atribuyo a que no me parezcan útiles o interesantes, sino más bien a la progresiva saturación de contenidos y la escasez de originalidad. Además hay que reconocer un aspecto crucial de las redes sociales: excluyendo pagar por aparecer, cada vez cuesta más hacer destacar tu contenido en ellas. Existen cientos, quizás miles de blogs que explican los entresijos de las redes sociales. Hasta cierto punto existe también una saturación de profesionales que suelen repetir los mismos acordes. Llega un momento en que todos nos sabemos la teoría y controlamos las herramientas, pero no conseguimos ningún resultado destacable. Así que me gustaría enumerar lo que considero que son buenas prácticas para estar en redes sociales y algún que otro consejo que evite la pérdida total de tiempo y recursos destinados a estos medios.

Gestiona tu comunicación desde dentro de tu empresa

No tienes tiempo, no entiendes de que va esto y puedes pagar para que te lo hagan. Muy bien, eres candidato a que tu imagen sea del montón. Si tu empresa o negocio, no es capaz de comunicar desde dentro, si no tienes equipo o tu actividad es una castaña, lo tienes realmente fácil. No te metas en redes sociales. De acuerdo, existen muchas agencias o profesionales que se encargan de esto, pero créeme nadie convierte a un burro, en un caballo de carreras. Y sí lo hace, no es capaz de mantener el hechizo mucho tiempo.
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Existen muchísimas alternativas en internet para comunicar fuera de las redes sociales (en tu propia web o con publicidad en buscadores y, sorpresa, en redes sociales). Si ahora hay saturación de contenidos, espera a ver dentro de 2 años. Si quieres que te lo lleve una agencia o un profesional, haz que vuestro trabajo sea coordinado y continuo. Ofrece material, sé generoso y ofrece libertad. Pero sobretodo, hay que implicarse mucho. Nadie va a cuidar de tu negocio tanto como tú.

Si ahora hay saturación de contenidos, espera a ver dentro de 2 años. Si quieres que te lo lleve una agencia o un profesional, haz que vuestro trabajo sea coordinado y continuo.

Por último, implica a toda la empresa. Estoy cansado de empresas que sus propios trabajadores no han entrado nunca en su web o en los perfiles de redes sociales. ¿De verdad alguien se cree que esas empresas van a comunicar bien desde fuera?. Todo cartón piedra.

Mejor publicar poco pero que sea genuino

Aquí existe un regla de oro. Si lo que publicas, lo podría publicar otra persona pero sólo cambiando el nombre, no lo publiques. Déjalo pasar. No te conviertas en el diario del sector. Eso ya lo hacen otros. Hay que concentrarse siempre en lo genuino. En las personas que trabajan en tu empresa, en las cosas que haces, en tus productos y proyectos. En definitiva, en ti. Piensa siempre en las personas que reciben lo que publicas. Respeta que quieren seguir tu cuenta y no quieren ser expertos de tu sector, ni maldita falta que les hace.

Otra regla de oro es que intentes siempre ser original en la forma de publicar. Una foto puede estar bien, pero ofrece siempre algo más. Persigue la espontaneidad y el otro punto de vista. Y por lo que más quieras, mójate siempre. Nunca compartas, sin ofrecer un punto de vista o una opinión.

Snapchat ¿de verdad?

Escoge bien los canales y huye de las modas

Aquí suele estar bastante claro. Los canales están en función de tu audiencia y no tanto de tus gustos personales. Quizás a ti te guste mucho Twitter, pero esta es una red social muy particular y tu público está fundamentalmente en Facebook. Mantener con calidad el contenido de una sóla red social es costoso. No digamos el de varias a la vez. Desde luego que puedes automatizar, pero no esperes grandes cosas. Cualquier persona que entienda un poco de estos medios te dirá que cada espacio tiene su lenguaje, su estilo y su público. No hace falta ser un experto para darse cuenta de eso.

Escoge redes sociales que encajen de verdad con tu producto o servicio y que puedas mantener con tus posibilidades

Otra cuestión importante son las modas. La última es Snapchat o Periscope. Son lo último, suenan bien y dan una imagen molona. No se puede confundir el uso particular con el uso empresarial. Hasta hace poco, sólo era posible llevar una cuenta de Instagram en un móvil. Son aplicaciones hechas para un usuario / dispositivo. Trasladar redes tan personales a un uso profesional no es fácil. Por supuesto, todo depende del tipo de empresa. No es lo mismo una empresa nueva, de gente joven que una empresa con un equipo de trabajo más variado. De verdad, escoge redes que encajen con tu producto o servicio y que puedas mantener con tus posibilidades. Repito: la clave está en la originalidad.

Gráfico impacto contenido sobre el tiempo

Vas a necesitar que invertir en publicidad pagada

La saturación de contenido (también conocido como el Content Shock) se nos viene encima de manera irreversible. Cada vez más las redes sociales van a exigir que se pague por llegar al mismo público. Nada hay de malo en pagar por promocionar tu contenido porque siempre ha sido así. Las herramientas de publicidad en internet se pueden personalizar hasta extremos inimaginables en comparación a otro tipo de medios como la prensa o la radio (especialmente localización y afinidades).

Otro aspecto crucial es la necesidad de organizar muy bien la distribución de estos contenidos. Ante la avalancha de contenidos multimedia, lo importante reside en comprender bien donde encajan mejor y en como construyo una plataforma lo más eficaz posible para distribuir mis contenidos.

Dale una vuelta de tuerca a las publicaciones

Este punto viene en relación a la originalidad. Puedes hacer vídeos, pero que sean desde otro punto de vista (por ejemplo con un toque de humor), o con una perspectiva diferente. Creo que aquí la clave está en sorprender. En ocasiones no cuesta mucho y otras mucho más. Por ejemplo, un vídeo con un dron o con una GoPro. Con unas fotos podrías crear un Gif o un meme. Las posibilidades que ofrece hoy en día los recursos multimedia son sorprendentes y las plataformas de redes sociales admiten cada vez más nuevos formatos. Otro ejemplo es el de los podcasts que poco a poco van consiguiendo muchísima difusión entre el gran público.

En este aspecto, es muy importante extraer ideas de otros. Si ves un contenido interesante como un vídeo, considera como podría encajar eso en tu estrategia de contenidos. Sé curioso y atrevido. En el mundo de las redes sociales, no gana el mejor sino el que más veces lo intenta.

Otro truco que te ayudará a ponerte en “forma” es estudiar los vídeos del momento en YouTube. No por hacer algo similar, sino más bien por extraer información valiosa con respecto al estilo, forma y contenido que se lleva y se llevará en comunicación por internet. Un ejemplo que me parece muy a tener en cuenta es el Carpool Karaoke de The Late Late Show with James Corden. Un vídeo sencillo pero que llega mucho al público en internet.

Esto cuesta mucho, sé paciente y constante

Producir contenido es durísimo y los resultados en muchas ocasiones no llegan como pensamos que lo harían. La clave está en continuar produciendo contenidos de manera constante y con una estrategia clara. Hoy en día para destacar todo depende de una rara combinación de talento, inversión y mucho trabajo. La práctica hace que mejores. Al principio, te pueden asaltar la duda de que tipo de contenido publicar, pero cuando compruebas lo que mejor funciona, tienes un filón que no puedes desaprovechar.

Consigue obtener estadísticas del trabajo desempeñado y así poder valorar como evoluciona tu trabajo. Establece objetivos realistas pero no te obsesiones. Si miras las cifras mucho es fácil desalentarse. Como comentaba, los resultados cuestan mucho en llegar, aún haciéndolo bien.

Conclusión

Como conclusión sólo añadir que es fundamental contar con personas dentro y fuera de la empresa que ayuden a este cometido. Hay que ser generoso y comprender que esto requiere inversión en tiempo y dinero. Encuentra colaboradores que apoyen tu trabajo (redactores, fotógrafos, publicistas) y forma un equipo grande o pequeño para trabajar tu presencia digital.