Hace meses estuve contando por aquí el MVP de Tipicolis, un proyecto personal enfocado a construir un marketplace de reserva de experiencias rurales. Mi idea inicial era documentar todo el proceso en este blog.
No ha podido ser porque la fatiga mental ha podido conmigo. Una pena porque me he estado enfrentando a muchos desafíos, que estoy seguro, hubieran sido interesantes compartir.
El proyecto ha evolucionado tanto que hasta el nombre se cayó por el camino. Ahora Tipicolis es Ruraleo con una imagen bastante diferente pero con el mismo propósito. La cuestión es que han sido meses complicados, porque cuando haces un desarrollo web así, tienes que encargarte absolutamente de todo.
Ahora puedo decir que gracias a la IA (¿y quién no?) he avanzado mucho más de lo que me había planteado. He descubierto muchas funcionalidades que no había previsto y creado muchas características que hacen más competitiva la solución. Con muchas horas, numerosos errores, cambios y también algún acierto, puedo contar los aprendizajes que me llevo desarrollando esta aplicación desde cero.
1. El código ya no puede ser la ventaja competitiva
Hasta ahora la capacidad de crear una aplicación funcional era por sí misma una sólida ventaja competitiva. Si habías creado un software que resolvía algo, ya tenías algo que otros no tenían o que hacían con soluciones incompletas o técnicamente peores. Ahora con la IA no podemos depender de eso. Ahora más que nunca llegar a mercado es la prioridad “number one”. Puesto en una frase algo bestia “La tecnología es el 1% del éxito de tu proyecto. El 99% es saber llegar a mercado”.
¿Por qué es importante? Es verdad, siempre lo ha sido. Pero ahora cualquiera puede construir con código y si no das con la solución adecuada en el momento adecuado, no hay IA que te vaya a ayudar con eso.
“La tecnología es el 1% del éxito de tu proyecto. El 99% es saber llegar a mercado”.
2. La IA es altamente adictiva y pegajosa
“¿Y si ahora añado esta funcionalidad? ¿Por qué no pongo esto otro? …Vaya, ha salido este modelo nuevo que tengo que probar con este proyecto”… Para los que disfrutamos con las tripas de la aplicación esto es material altamente adictivo.
Te va a dejar pegado a la silla y en muchos proyectos, levantar el culo de la silla es lo que te hace llegar a mercado, conocer clientes, potenciales socios… Creo que la IA me ha ayudado “demasiado” en el código pero este proyecto requiere más networking y mundo real.
¿Por qué es importante? Hay que evitar la eterna iteración que nos permiten las herramientas de IA. La IA te puede meter en un bucle infinito y necesitas conectar con el mercado lo antes posible.
3. La IA es un estupendo espejo retrovisor
No esperes grandes descubrimientos si le preguntas a la IA sobre tu proyecto. Conversar con la IA acerca del proyecto, te ofrecerá buenos consejos pero la solución que necesitas va a exigir más originalidad y audacia.
El pasado no siempre es la mejor guía para ideas rompedoras. Si el PowerPoint es muy sufrido, las respuestas de la IA lo son más. Mi proyecto busca cierta disrupción y he notado que me han faltado ideas interesantes tras muchas conversaciones. Eso sí, cuando se las daba yo, todo terminaba por encajarle a la perfección.
¿Por qué es importante? La creatividad sigue siendo la chispa necesaria para el éxito de muchos proyectos.
“Si el PowerPoint es muy sufrido, las respuestas de la IA lo son más.”
4. Tu proyecto no puede ser sólo tú con la IA.
Otro aprendizaje que he obtenido es que no puedes limitarte a interactuar exclusivamente con la IA. Lo bueno y lo malo es que con la IA puedes crear código, imágenes, textos, vídeos y hasta tu logo. Pero la realidad es que vas a necesitar personas que piensen contigo en el proyecto. Personas con experiencia, oficio y olfato para mover un proyecto. Por muy bien que haga la IA su trabajo, no sustituye las habilidades de muchos profesionales. Recordemos que la IA no sustituye, amplifica.
¿Por qué es importante? No pienses que la IA será la única compañera de tu proyecto.
5. La IA te da alas, pero tienes que saber el rumbo
Construir una aplicación no sólo es escribir código. La entropía se puede apoderar muy rápidamente de tu proyecto. Aunque creas que siempre puedes poner más tokens para solucionar un código malo, si no tomas las decisiones acertadas en arquitectura y rendimiento, es imposible que tu aplicación suba de nivel. La IA también sirve para aprender en el proceso. Esto creo que es esencial: Decidir con criterio y experiencia.
Y esa es, de hecho, la parte que más valoro de trabajar en desarrollo web con criterio de negocio: no se trata de escribir más código, sino de que cada decisión técnica —arquitectura, rendimiento, mantenibilidad— sostenga lo que el proyecto necesita alcanzar.
¿Por qué es importante? Las herramientas de IA codifican y toman decisiones muy rápido. En cambio una aplicación intenta modelar la complejidad del mundo real o al menos simplificarla. Para eso nos hará falta gestionar mucho más que código.
Bueno, ¿y ahora qué?
Reconozco que he avanzado mucho con el proyecto Ruraleo gracias a la IA. He construido un montón de funcionalidades que nunca me había propuesto y estoy muy satisfecho con lo conseguido.
Pero también he tenido que descartar muchas propuestas, resolver por mi cuenta errores y evitar que la aplicación se desmadre.
Con todo, el gran valor de mi aplicación va a depender casi por completo de cuestiones que no puede resolver de forma autónoma la IA: visitas, ventas, contactos o promoción. Por supuesto con esas tareas también te puedes ayudar con IA, pero nunca podemos olvidar que un proyecto es algo más que resolver el código.